La Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere beber entre 1.5 y 2 litros de agua al día para mantenernos bien hidratados.

 

Con el inicio de un año nuevo, los propósitos se hacen presentes, y con ello, aparece la oportunidad perfecta para renovar nuestro compromiso con la salud y el bienestar. Uno de los propósitos que se vuelve prioritario es cuidar nuestro cuerpo, y qué mejor manera de comenzar con la hidratación.

El agua es esencial para cada función vital de nuestro organismo, pues elimina las toxinas acumuladas en nuestro cuerpo, facilita la oxigenación de nuestras células cerebrales, permite el paso de nutrientes a la sangre, mantiene el correcto funcionamiento del corazón, lubrica nuestros músculos y articulaciones y regula la temperatura corporal ¿lo sabías? Así que, ¿por qué no hacer de la hidratación una prioridad en este nuevo capítulo del 2024?

Este año, comprometámonos a mantener nuestros niveles de hidratación óptimos, establezcamos el hábito de tomar agua y transformemos nuestra relación con este líquido vital. ¡Hagamos de cada sorbo un recordatorio de nuestro compromiso con una vida saludable y equilibrada!

La Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere beber entre 1.5 y 2 litros de agua al día, sin embargo, la cantidad recomendada de agua que se debe consumir al día varía según el sexo, la edad y el estilo de vida de cada persona ya que si no bebemos suficiente agua podemos ocasionar una deshidratación.

Al priorizar la hidratación estamos invirtiendo en nuestro propio bienestar para alcanzar todos nuestros demás objetivos, no obstante, detenernos a pensar en el origen del agua que bebemos diariamente también es importante; optar por agua de origen natural es una decisión que puede tener un gran impacto significativo en nuestra salud y bienestar.

A diferencia del agua filtrada o purificada, el agua natural, proveniente de manantiales, arroyos o fuentes subterráneas, se caracteriza por su pureza y su rica composición mineral, ayudando a reducir la exposición de sustancias químicas y a contribuir a la preservación de la salud a largo plazo.

Es por ello que, Sta.María, el agua mexicana 100% pura de manantial, es una buena opción para mantenernos hidratados, ya que nos brinda un sabor único, gracias al viaje de 12 años de filtración natural que recorre montañas, bosques y rocas volcánicas del subsuelo. Además, es envasada directamente de la fuente, y brota en el manantial, ubicado en el pueblo de Santa Rita Tlahuapan, en Puebla, una zona delimitada en el lado occidental de los volcanes Tláloc e Iztaccíhuatl.

Al tomar la decisión de consumir agua de origen 100% natural como la de Sta.María, estamos optando por un enfoque más holístico de la hidratación. Así que, la próxima vez que compres una botella de agua, debes considerar elegir algo natural de origen 100% puro de manantial.