Hoy se estrena en cines la película «Resident Evil: Noche Cero». El reinicio cinematográfico es dirigido por por Zach Cregger.

 

A partir de hoy vas a poder disfrutar en la pantalla grande la película «Resident Evil: Noche Cero» dirigida por Zach Cregger.

¿De qué se trata?: La historia sigue a Bryan (Austin Abrams), un mensajero médico común y corriente que se dedica a transportar paquetes de emergencias y órganos para trasplantes. Durante una ardua jornada nocturna en la que se entera de que su novia está embarazada, decide aceptar un último encargo de última hora atraído por el pago doble: llevar un paquete urgente a un hospital remoto en Raccoon City.

Lo que parecía un viaje rutinario bajo la nieve se transforma en una pesadilla cuando queda atrapado en medio del brote inicial del virus en la ciudad. Sin entrenamiento militar ni conocimiento de lo que ocurre, Bryan se ve inmerso en una lucha frenética por la supervivencia, teniendo que abrirse paso entre hordas de criaturas mutantes y zombis para salir con vida.

Zach Cregger equilibra perfectamente la tensión constante, el gore explícito y un humor negro. La atmósfera de Raccoon City se siente claustrofóbica y opresiva, emulando la ansiedad de jugar los primeros videojuegos de la franquicia.

El actor Austin Abrams interpreta a Bryan, un mensajero médico atrapado en el brote inicial. A diferencia de héroes de acción infalibles como Leon S. Kennedy o Alice, Bryan es un hombre común, vulnerable y sin entrenamiento militar, lo que eleva el suspenso psicológico y la tensión al mantenerte siempre atento a lo que pueda suceder en la historia de esta película.

No es una adaptación literal ni un remake de las películas de Milla Jovovich. Sin embargo, muchos la catalogan como una de las mejores adaptaciones del género, y ciertos sectores más tradicionales de la comunidad han criticado la falta de monstruos icónicos (como Némesis o Lickers) y el enfoque menos heroico del protagonista.

En conclusión, «Resident Evil: Noche Cero» es una apuesta brutal, sangrienta y claustrofóbica que prioriza la supervivencia humana sobre la acción exagerada de Hollywood.