Descubre el nuevo libro de Bárbara Anderson «Inventos que usamos a diario y que rompieron la barrera de la discapacidad».
Entrevistamos a Bárbara Anderson por el lanzamiento de su libro: «Inventos que usamos a diario y que rompieron la barrera de la discapacidad».
La autora es periodista de negocios, fue directora de algunas revistas, y tiene un hijo con discapacidad, un adolescente que hoy tiene 14 años de edad, «lo cual me orilló a buscar muchísima información sobre la discapacidad, me volví muy activista en estos temas porque hay muy poca cobertura en los medios y transparencia en cuanto a las necesidades. Lancé un sitio que se llama yotambién.mx, contiene información sobre discapacidad. Hace siete años publiqué un libro que se llama: Los dos hemisferios de Lucca, que Netflix convirtió en película el año pasado, «Inventos que usamos a diario y que rompieron la barrera de la discapacidad» es mi primer libro infantil, el primero que escribo sobre discapacidad, evidentemente desde el punto de vista de los niños y eso es algo muy curioso».
La idea de crear este nuevo libro
«Pensé en hacer un póster de Navidad, un póster de pared con 10 inventos que estaban en el mercado para gente con discapacidad, ese póster llegaba a la casa de empresarios, ejecutivos o agentes de relaciones públicas, terminaba en las tablas de los colegios, a mi hijo le encantó y se lo llevó a la escuela, lo pegaron en el salón de clases y una manera de llegar a los niños es a través de la curiosidad, de información que sea interesante, es una manera muy simpática de asomarse a la discapacidad, sumarse a la diversidad y la inclusión».
¿Cómo seleccionaste los inventos que aparecen en este libro?
«Los fui seleccionando por los inventos más usados. Hay muchísimos inventos, sobre todo, aplicaciones que se han creado para personas con discapacidad, y se ha ampliado el uso. Me interesaba buscar inventos que fueran muy universales como: la máquina de escribir o el teléfono, que hubieran trascendido los siglos hasta hoy y tuvieran una repercusión en la humanidad. La selección se basó básicamente en una combinación entre grandes inventos como: los transistores, la máquina de escribir, el teléfono, el fonógrafo y los audiolibros, con elementos más pequeños pero que forman parte de nuestra vida, como los guantes de látex, el futbolito, las agarraderas de goma o los utensilios de cocina, a lo mejor no son inventos que van a revolucionar el mundo de la física pero sí nos acompañan un poco en el eje y el fondo de esta historia».
Los textos que acompañan a estos inventos en el libro.
«Fue un poco complicado porque muchos de estos inventos a pesar de que son súper reconocidos están registrados en patentes, sobre todo en Estados Unidos, casi el 80% son americanos, y no siempre cuando uno patenta un invento cuenta la historia de cómo se le ocurrió. Entonces, eso nos llevó a hacer más investigaciones en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, en el smithsoniano en donde hay mucha información sobre eso, el resto fue básicamente picar piedra porque es muy difícil, así como es complicado ver a la discapacidad representada en esos momentos. También, no sé si la gente sabe que para que el teléfono funcionara todo el mérito lo tiene la tecnología y Alexander Graham Bell y las empresas telefónicas que eran del Atlántico, no todo el mundo sabía cómo había empezado, entonces, rescatar esos inicios fue un poco complicado y lento, pero creo que es lo que le da el sabor, que no sea algo que tan chichi sino buscando en archivos y documentos».
¿Quién decidió que solo fueran 23 inventos los que aparecieran en el libro?
«Iban a ser 25, pero uno de los inventos lo tuve que modificar, justamente por Vinton Cerf, quien escribe la carta editorial, tenía la idea original de que había inventado los emails para comunicarse con su esposa y como inventor de internet había como una especie de mito dando vueltas por redes de que había inventado el email para escribirse con su esposa, entonces, eran 25 y cuando le mandé una carta, el texto para que lo validara Vinton, me dijo, la verdad es que no inventé el email para eso, me comunicaba con mi esposa de otras maneras, soy una persona sorda y un evangelizador de la tecnología, como habilitador para personas con discapacidad, entonces quedaron en ese número».
Las ilustraciones que hizo Alejandra para este libro y la portada.
«Alejandra es una gran diseñadora, es muy buena ilustrándote, ya había trabajado con ella una serie de diccionarios para niños que se llaman, «¿Cómo se dice?», son sobre términos correctos de discapacidad, y me encantó su trabajo, su compromiso y su manera tan genuina de ver la discapacidad, no como algo freak sino como algo natural, entonces, si ves las ilustraciones están muy sonrientes y coloridas».
«El diseño de portada también lo hizo Penguin con todas las ilustraciones de Alejandra, y que sean tapa dura es todo un premio para mí porque eso es muy difícil a veces en los libros infantiles, hay muchísimo entusiasmo por parte de la editorial de Alfaguara de que esto se convierta en un libro sumamente interesante para chicos y que dure mucho tiempo».

El lanzamiento del libro
«Cero coincidencia, tienen un departamento de marketing muy interesante. Había dos opciones, lanzarlo para el Día del niño o en Navidades, pero decidimos el 30 de abril porque además está muy cerca del 3 de mayo, el día del aniversario de la convención internacional de los derechos de las personas con discapacidad, son dos fechas muy cercanas, muy ah doc y totalmente atemporal «.
¿En qué momento surgió el título de este libro?
«No lo tenía y no sabía cómo, aparte, discapacidad es una palabra larguísima, inclusión es otra palabra larguísima, accesibilidad es una palabra larguísima, había que tratar de hacerlo atractivo y chiquito, entonces, llegó finalmente, hubo dos opciones de título, dije a todo el equipo, tiene que ir en el título la palabra invento, que sea muy protagónica y que rompa las barreras de la discapacidad, y creo que quedó muy bien el título».
Las presentaciones del libro con público.
«Me tocó hacer interacción con niños de primaria y secundaria en varios colegios, ya fue la presentación para medios y han sido sumamente interesantes, una de las cosas que más me gustó es que si bien es un libro para niños, el 80% de los adultos me dicen: no sabía esto, me encantó tener esta información, ya tengo tema para mi próxima reunión con mis amigos. Creo que es uno de estos libros curiosos que se pueden leer entre grandes y chicos, tiene información para todos, y muchos de los chicos que estaban en la presentación me decían que no sabían que ayudando a alguien puedes convertirte en un gran inventor, que muchas veces ser inventor no está solamente en un laboratorio con tubos de colores raros sino que muchas veces está en encontrar la solución a un problema muy sencillo y muy puntual».
¿Dónde vas a estar presentando el libro próximamente?
«Habrá más actividades, el 16 de mayo lo vamos a presentar en el Cine Lido de la biblioteca Rosario Castellanos de la Condesa, con cuentacuentos y Guz Guevara, que también es un gran activista por los derechos de las personas con discapacidad. El 26 de mayo lo vamos a presentar en una librería preciosa, Porrúa de Chapultepec, con otra activista que es Saraí Campech y otro cuentacuentos, porque a los chicos les encanta que les cuentes de manera súper interesante el libro. También, «Inventos que usamos a diario y que rompieron la barrera de la discapacidad» está disponible en Audiolibro, para aquellos que pueden ponerlo en el coche mientras van llevando a sus hijos al colegio, un contenido que puede ser sumamente interesante. Yo lo cuento, pero está sumamente decorado auditivamente por los chicos de Penguin. Todas las historias y todos los inventos tienen muchísima música de fondo, son como radio teatro, es una cosa muy bonita que han hecho.
Mensaje final:
¡Qué lo disfruten y que se animen a asomarse a la discapacidad a través de una ventanita sumamente curiosa!
Síguela en redes sociales como: @ba_anderson.